
El arco: una estructura hecha para trabajar
El arco: una estructura hecha para trabajar
Los antiguos acueductos romanos llevan miles de años en pie gracias, en parte, a una de las estructuras más eficientes de la arquitectura: el arco.
El pie funciona de una manera similar. Está compuesto por 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 músculos, tendones y ligamentos que trabajan en conjunto. Su arco actúa como un resorte natural, capaz de absorber y liberar energía con cada paso.
Pero ¿qué ocurriría si se instalara un pilar rígido debajo de un arco para “sostenerlo”? La estructura dejaría de trabajar de la manera para la que fue diseñada.
Algo parecido puede suceder cuando el calzado depende permanentemente de plantillas rígidas, soportes para el arco o talones elevados. Al limitar el movimiento natural del pie, algunos de sus músculos participan menos y pueden debilitarse con el tiempo.
Dejar que el pie vuelva a trabajar
Por eso las zapatillas Sensatos son completamente planas —Zero Drop— y no incorporan soportes artificiales ni elevación en el talón.
La idea es simple: permitir que el arco del pie vuelva a trabajar como el resorte natural para el que evolucionó.
Y lo más interesante es que, después de un periodo de adaptación, esta libertad de movimiento puede terminar sintiéndose mucho más cómoda y natural.







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