
Cómo el dolor de espalda terminó dando origen a Sensatos
Cómo el dolor de espalda terminó dando origen a Sensatos
Soy Vicente, fundador de Sensatos, y esta es la historia de cómo llegué hasta aquí.
Durante muchos años, moverme fue un problema. Me costaba subir escaleras, lavar los platos era una tortura y nunca lograba encontrar una postura que aliviara mi dolor de espalda.
El dolor era parte de mi vida.
Todos me decían:
“Tienes mala espalda. Es genético. No hay nada que hacer”.
Pero me negué a aceptar esa sentencia. No quería creer que esa sería mi vida, así que comencé a probar de todo: doctores, ejercicios, tratamientos… lo que encontrara.
Pero nada lo solucionaba. El dolor siempre reaparecía.
Entonces llegó algo peor.
La rigidez.
Poco a poco dejé de moverme con tranquilidad. Mi propio cuerpo empezó a ponerme límites y vivía con el miedo de quedarme tieso en cualquier momento.
Y eso sí que me asustó.
Mi primer encuentro con el barefoot
Un día descubrí los zapatos barefoot. El concepto tenía mucho sentido para mí, pero eran caros y había que traerlos desde afuera. Ya había probado tantas cosas que no perdía nada intentando algo nuevo.
Los primeros días me sorprendieron. Se sentían —y se veían— raros. Pero también eran muy livianos y flexibles. Aunque al principio me resistía un poco al cambio, los sentí cómodos desde el primer día.
Así que continué usándolos.
Hasta que ocurrió algo que nunca voy a olvidar.
Un mes después, iba caminando por la calle y subí una escalera saltando un peldaño por medio. Llegué arriba… y recién entonces me di cuenta de lo que había hecho.
En ese momento entendí que no había recuperado mi espalda.
Había recuperado mi cuerpo.
Volver a moverme sin miedo
Hoy no hay escalera que no suba de dos en dos. Puedo pasar horas sentado en el suelo jugando con mis niños y tomarlos en brazos sin pensarlo.
Y, lo más importante, puedo hacerlo sin miedo de que vuelva a aparecer ese dolor punzante.
Mi experiencia no significa que el calzado barefoot sea una solución médica para todos los dolores de espalda. Pero, en mi caso, fue una pieza fundamental para recuperar el movimiento y volver a confiar en mi cuerpo.
Así nació Sensatos
Quería que más personas pudieran experimentar esa sensación de libertad. También quería crear una zapatilla que pudiera usarse todos los días, incluso para ir al trabajo, sin tener que elegir entre comodidad y verse bien.
Así nació Sensatos.
Hoy puedo decir que el barefoot fue una de las piezas que devolvió movimiento a mi cuerpo y que aquel dolor de espalda, que me acompañó durante décadas, terminó convirtiéndose en uno de los motores para crear esta marca.







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